precisiones sobre tetratkis..
Para comprenderlo fácilmente, vamos a referirnos a la tétrada, la cual está representada por el tetraedro, o pirámide triangular, conformada por cuatro caras, tres laterales y una que constituye su base.
Representa al ser humano, como universo en miniatura, -o microcosmos-, que contiene todo lo existente en el Gran Universo o Macrocosmos, dentro del cual, en armonía con el todo, se desenvuelve.
La tétrada, es equivalente al Tetragrama, cuyas cuatro letras: Yod, hé, vau, hé, simbolizan el nombre inefable del Creador.
Constituye el cuaternario, expresado por la Monada, la Díada, la Tríada y la Tétrada, cuya suma de los cuatros números es decir: 1 + 2 + 3 + 4 = 10; donde, el diez, representa la Tetratkis pitagórica, que simboliza la fuente perenne de la naturaleza. También, se expresa mediante un triángulo con diez puntos interiores que significan, uno, la Monada, dos, la Díada, tres, a la Tríada, y cuatro, el cuaternario.
Como lo señala la Doctrina Universal, todo se origina de la Unidad, es decir, el Creador Universal; se expresa a través de la Díada –la polaridad, en sus variantes-; se manifiesta en la Tríada, -es decir: Espíritu, alma y cuerpo-; y actúa en el Cuaternario: la unidad en el todo; el todo, en la unidad.
La tétrada, está simbolizada por el triángulo y el punto en el centro, que equivale al ojo que todo lo ve.
Las tres caras laterales de la tétrada, simbolizan el espíritu, el alma y el cuerpo.
El espíritu es la vida; es inmortal y eterno, emanado del Creador Universal y constituido de su misma naturaleza espiritual. Conforma una unidad perfecta e indisoluble con Él, cuya conciencia de la misma canaliza el poder y la sabiduría de los atributos o valores.
El mecanismo de las necesidades y la planificación de los objetivos por realizar activan, automáticamente, en el grado acorde, su poder potencialmente infinito.
El alma es la intermediaria entre el espíritu y el cuerpo y le sirve de enlace. Tiene una cualidad importante: es elástica, la cual le permite, al espíritu, emanciparse del cuerpo y llegar, sin límite de espacio ni de tiempo, a cualquier lugar en donde se encuentre la información que precisa.
En el alma, los sentimientos se expresan como emociones, en cualesquiera de sus dos polaridades, y se encuentran representados por los dos ángulos que permiten unir el triángulo que representa al alma, con el respectivo lado de la base del tetraedro, cuyo equilibrio en el vértice viene expresado como felicidad, equilibrio y armonía.
El cuerpo, representa el vehículo en el mundo de la manifestación física y simboliza el tercer triángulo de la tétrada.
En cuanto al cuerpo y a la polaridad que expresa toda manifestación, simbolizada por los dos ángulos inferiores, uno representa las fuerzas creadoras; el otro, las fuerzas destructoras.
El equilibrio entre la polarización de estas fuerzas opuestas constituye la salud y el bienestar físico y mental.
En el dominio del alma, las emociones, equivalentes a los sentimientos experimentados por el espíritu, son de polaridad polivalente, es decir, positivos y negativos. Según sean las acciones ejecutadas en correspondencia con una de las dos polaridades expresadas, se obtiene la alegría del deber cumplido o la insatisfacción creadora.
Alegrías o desilusiones emocionales están representadas en la segunda cara lateral de la tétrada, por los dos ángulos inferiores.
Las tres caras de la tétrada simbolizan el ser humano, tendientes a la unidad por la expresión del equilibrio, quien rige y debe hacerlo, siempre, los tres ámbitos de la realidad, a nivel físico, anímico y espiritual, en los estados de potencialidad, de creación y de manifestación.
La voluntad, que, en armonía con el universo, expresa la del Supremo Artífice, encuentra su asiento en la cúspide de la pirámide, desde cuya posición domina toda la estructura de la manifestación, dando estabilidad y equilibrio al conjunto.
Por ejemplo: en el cuerpo, el equilibrio se expresa como salud. En el alma, como armonía, y, en el espíritu, como conciencia intuitiva, confianza y entusiasmo.
Para el espíritu, la verdad, acorde con los valores universales, en todas sus variantes, constituye el polo positivo, siendo la única que proporciona al pensamiento la certeza que se refleja como paz y equilibrio en la conciencia.
Verdad y error tienen su representación en los dos ángulos inferiores del tercer triángulo.
La cúspide del tercer triángulo es el equilibrio del centro, otorgando al espíritu la serenidad, la templanza y el autodominio total, manifestándose en el cuerpo como salud perfecta y en el alma, como felicidad suprema, termómetro que refleja el perfecto equilibrio que, siempre, debe imperar de acuerdo con los designios del Gran Arquitecto del Universo.
Adelante.
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